jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs sabía lo que el consumidor necesitaba

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- La inteligencia, la pasión y la energía de Steve fueron la fuente de incontables innovaciones.

AP San Francisco.- Steve Jobs vio el futuro y guió al mundo hacia él. Trasladó la tecnología de las cocheras a los bolsillos, llevó el espectáculo de los discos a los bytes y convirtió los artefactos en extensiones de las personas que los utilizan.Jobs, quien fundó y dirigió Apple, nos dijo lo que necesitábamos antes de que nosotros lo supiéramos.

"Para algunas personas, es como Elvis Presley o John Lennon, es un cambio en nuestro tiempo", dijo Scott Robbins, de 34 años. "Es el fin de una era. Es como el fin de los innovadores".

Apple anunció la muerte de Jobs en un escueto comunicado, sin mencionar una causa específica. Murió en paz, dijeron en un comunicado sus familiares que estuvieron con él a la hora de su muerte. Tenía 56 años.

"La inteligencia, la pasión y la energía de Steve fueron la fuente de incontables innovaciones que enriquecen y mejoran todas nuestras vidas", expresó Apple. "El mundo es inconmensurablemente mejor debido a Steve".

El presidente estadounidense Barack Obama, por su parte, dijo en un comunicado que Jobs "ejemplificó el espíritu del ingenio estadounidense.

"Steve fue uno de los más grandes innovadores estadounidenses: con valor para pensar distinto, audacia para creer que podía cambiar el mundo y talento para hacerlo".

Jobs luchó contra el cáncer desde 2004 y recibió un trasplante de hígado en 2009 luego de tomarse una licencia laboral por problemas de salud que no fueron revelados. En enero se tomó otra licencia -la tercera de que comenzaron sus problemas de salud- y renunció como director en agosto. Jobs fue el presidente de Apple y le entregó la dirección general al sucesor que designó, Tim Cook.

Frente a la sede de Apple en Cupertino, tres banderas -la de Estados Unidos, la de California y la de Apple- ondeaban a media asta el miércoles por la noche.

"Los que hemos tenido la suerte de conocer a Steve y trabajar con él hemos perdido un querido amigo y un mentor que nos inspiró", escribió Cook en un correo electrónico a los empleados de Apple. "Steve deja una compañía que sólo él podría haber construido".

Al cultivar la sensibilidad contracultural de Apple y la ética del diseño minimalista, Jobs lanzó un producto sensacional tras otro, incluso ante la cara de la recesión de finales de la década del año 2000 y ante su propia fallida salud.

Ayudó a convertir las computadoras de un pasatiempo de los obsesivos de la informática a una necesidad de la vida moderna en la casa en la oficina, y en el proceso puso de cabeza no sólo la tecnología personal, sino también a las industrias de la telefonía celular y la musical.

El espíritu personal de Jobs, un amante de los alimentos naturales que adoptó una filosofía del budismo y New Age, estuvo íntimamente ligado a la persona pública que dio forma para Apple. Apple en sí misma se convirtió en una declaratoria contra la mercantilización de la tecnología: un punto de vista clínico, para ser precisos, de una empresa cuyas computadoras pueden costar tres o más veces que otras de sus rivales.

Para los amantes de la tecnología, comprar productos de Apple significaba entrar a un club exclusivo. Por encima estaba una complicada y contradictoria figura que era infinitamente fascinante: incluso para sus detractores, de los cuales Jobs tenía muchos. Jobs era un héroe para los techno-geeks y un villano para los socios a lo que intimidó y para aquellos empleados cuyos proyectos bruscamente mató o reclamó como propios.

Solía subir al escenario en las ferias y eventos de Apple en jeans, zapatos deportivos y suéteres negros, hechizando a la audiencia con sus más recientes innovaciones y concluyendo siempre con una presentación final precedida con la frase: "Hay un asunto más".

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